¡Ratificando el camino de la Paz y el progreso de los nicaragüenses…! 36 familias de la Comunidad El Roble, del municipio de San José de Cusmapa, en el departamento de Madriz, ya gozan de servicios tan importantes como son el agua potable y el saneamiento, gracias a una inversión de más de 6 millones de córdobas, que permitió la construcción de un proyecto que ejecutó el Nuevo FISE, cumpliendo el mandato del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, de llevar agua de calidad y saneamiento digno a las comunidades rurales.

El proyecto consiste en un Mini Acueducto por Bombeo Eléctrico, el que a través de 36 conexiones domiciliares permite llevar agua segura a las viviendas de 299 protagonistas, además de 27 letrinas y 36 lavanderos que permitirán que las familias tengan un mejor saneamiento y practiquen el permanente lavado de manos.

“Este es un proyecto integral porque contempla los 3 componentes: agua, saneamiento e higiene y ahora que se lo entregamos a ustedes le podemos decir al Presidente Daniel y a la Vicepresidenta Rosario que ya cumplimos el mandato que nos dio de traer estos servicios a esta comunidad”, manifestó el compañero Markos Mendoza, Supervisor departamental del FISE.

El alcalde de San José de Cusmapa, Guillermo Maradiaga, dijo que solo con la paz de la que se goza en Nicaragua se hace posible la construcción de este tipo de proyectos: “El Presidente Daniel y la Vicepresidenta Rosario no se detienen de promover proyectos como este, cuando nosotros cumplimos con una obra tan bonita como esta es palabra de Dios  porque estamos llevando agua sobre todo a las mujeres a quienes les toca andarla acarriando desde lugares largos, sintámonos alegres porque ahora hay una mejoría en la calidad del agua”.

La protagonista Justina Hernández aseguró que en sus casi 80 años de vida jamás había gozado de agua potable en su vivienda: “Ahora la voy a disfrutar los últimos años que me quedan”, expresó la anciana.

“Solo con mi Presidente Daniel pudimos tener agua potable, él es el único que manda estos proyectos hasta estas comunidades tan pobres, que Dios me lo bendiga mucho”, dijo Silvia Miranda, otra protagonista.

La comunidad El Roble está fronteriza a Honduras y sus habitantes se abastecían de agua de ríos o quebradas sin las mínimas condiciones de salubridad, ahora manifiestan su alegría por la mejora que tendrán en su calidad de vida, higiene y, por lo tanto, en su salud.

AGUA